36
horas continúas de fútbol en Caicedonia
24 equipos de futbol de diferentes municipios como Trujillo, Sevilla,
y el Quindío, fueron los protagonistas de la maratónica
jornada que se vivió en el Parque Principal del Municipio de
Caicedonia, en el que, durante 36 horas continuas se jugaron cotejos
futbolísticos. Se dio comienzo a las dos de la tarde del día
27 de junio para terminar 36 horas después.
Javier Usme, quien puso en marcha la idea nos contó sobre esta
iniciativa deportiva poco practicada en Colombia.
Javier
Usme, es el vicepresidente de la Fundación Deportiva, Recreativa
y Cultural Angelillos y gracias a él, la idea se vino de Europa,
en su maleta de viajero para ponerla en práctica en Caicedonia.
“Yo tuve la fortuna de vivir en España durante 9 años
y allí lo vi jugar. Y lo vi jugar en épocas en donde el
clima no es nada benigno con los deportistas, con temperaturas bajo
cero en la madrugada. Y yo pensaba: “si estos países con
estos climas, totalmente adversos, nosotros en Colombia que tenemos
climas tan agradables por qué no lo hacemos. Y me puse en la
tarea de organizar este evento deportivo y hoy ya se hizo realidad”.
Junto con el resto de integrantes de la Fundación Angelillos
la idea es hoy una realidad para la cual ha recibido algunos apoyos.
“El apoyo ha sido en un 95% de la empresa privada, el otro 5%
lo ha dado INDERCAI, que nos ha facilitado los arcos”.
Pero este torneo de 36 horas de futbol tiene además del deportivo
otros propósitos que Javier Usme nos señala: “La
idea, aparte de realizar un evento novedoso, era el de demostrarle a
la gente que podemos trasnocharnos y jugar a cualquier hora, sin necesidad
de estar borrachos, sin estar consumiendo drogas y que hay un espacio
diferente y una oportunidad diferente para la gente joven de Caicedonia,
que por lo que vemos en su gran mayoría nada perdida en otro
tipo de actividades no tan beneficiosas como lo es el deporte”.
Y como la perseverancia da frutos, Javier y la Fundación vieron
retribuidos sus esfuerzos ya que la asistencia de público fue
alta, la participación de los equipos fue muy buena y los comentarios
de la gente muy satisfactorios.
Respecto a las actividades futuras de la Fundación Javier Usme
dijo: “Estamos comprometidos en el trabajo con la comunidad. Hemos
comenzado a hacer semilleros de fútbol con los que estamos participando
en Armenia en algunos torneos que allí se realizan y llevamos
allá unos 40 niños cada ocho días. Estamos también
pensando en un semillero de patinadores y creemos que es formando a
la juventud que se puede cambiar esto pues es en ellos que reside el
futuro. Queremos que los chicos tomen conciencia de que hay alternativas
diferentes al licor, a las drogas y a otras actividades que no son beneficiosas
para el ser humano.
La Fundación Angelillos –dice Javier Usme- surgió
hace aproximadamente un año y el nombre lo tomamos ya que en
el momento de iniciarla, el señor Fernando Posada, mas conocido
como “fercho”, decide acompañarnos y el ha tenido
un equipo que ya tiene historia en Caicedonia que se llama “Angelillos”,
entonces nosotros decidimos darle continuidad a ese nombre y además
el hecho de trabajar con niños, pues los niños son como
angelitos.
Del
Aguila a la Centinela
Quisimos adentrarnos un poco en la historia de vida de este hombre que
jalona con tanto entusiasmo procesos como este.
“Yo
no soy de Caicedonia –nos cuenta- yo nací en el Aguila,
Valle del Cauca. Viví algunos años en Trujillo, y los
últimos años de mi bachillerato los hice en Caicedonia.
Hacia el año de 1983, mi padre compró una finca en Caicedonia
y entonces ese año me vine a estudiar aquí a Caicedonia
en donde hice 5 y 6 de bachillerato en el Colegio Bolivariano.
Posteriormente me radiqué en Cali, buscando un futuro para mí
y realice estudios en Mecánica Industrial campo en el que soy
profesional. Después del Terremoto del Eje Cafetero, me fui a
España y allí viví 9 años. Posteriormente
a mi regreso vi que aquí se podían hacer muchas cosas,
que hay oportunidades que en el pasado no las teníamos, que si
la juventud se agrupaba, que si la juventud se asociaba, íbamos
a poder conseguir mucho más que de esa forma egoísta e
individual que se ha manejado en toda la historia en Colombia y de ahí
surgió la idea de la Fundación.
Pero Javier también le preocupa como vive la juventud de Caicedonia.
Al respecto señala: “Caicedonia, para mi, la dirigencia
política ha sido un poco negligente en el aspecto laboral del
Municipio. Porque no ha traído empresa a Caicedonia, y si no
la ha traído, tampoco la ha creado. Y aunque tenemos un campo
hermoso, tampoco hemos hecho nada por él. Yo pienso que la problemática
mayor es el empleo, ya que aquí hay más de un 70% de desempleo”.
“La falta de oportunidades sociales, ha hecho que se caiga en
otro tipo de actividades como la drogadicción, el alcoholismo,
la prostitución, porque, nuestros jóvenes, tanto hombres
como mujeres están involucrados en el tema de la prostitución.
Yo creo que esos factores son los de más gravedad para Caicedonia”.
Le pido una reflexión, no sólo para los jóvenes,
sino también para la gente adulta quienes a veces teniendo el
poder para generar cambios no lo ejercen a favor de la sociedad. “Yo
creo que Caicedonia adolece de un verdadero proyecto político,
no personal para hacer un culto a alguien. Se debe hacer un culto a
Caicedonia misma. Un culto que me quite a mi del pedestal en que yo
estoy para decir: aquí no tengo que estar yo, yo tengo que poner
ahí es a mi pueblo, mi Caicedonia. Esa Caicedonia que yo quiero,
por la que yo lucho, que me tiene a mí acá. Es por ella
que tengo que luchar”.